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Presidente Obama "No puedo pensar en una mejor manera de honrar nuestro pasado y proteger nuestro futuro que  preservando las montañas de San Gabriel. Esto es una cuestión de justicia social." Monumento Nacional de San Gabriel

“Too many children in L.A.County, especially children of color, don’t have access to parks where they can run free, breathe fresh air, experience nature, and learn about their environment.” President Barack Obama San Gabriel National Monument Dedication

Palabras del presidente en la declaración de las montañas de San Gabriel como monumento nacional.

Frank G. Bonelli Regional Park, San Dimas, California, 10 de octubre, 2014

EL PRESIDENTE: ¡Hola a todos! Tomen asiento. Tomen asiento. Bueno, gracias por la presentación, secretario Vilsack, –  pero más importante, gracias por todo el trabajo que usted hace diariamente para asegurar que el campo de los Estados Unidos y todos nuestros recursos naturales y estrategias de conservación funcionen de la manera que deben.

También quiero reconocer a Curt Morris, alcalde de San Dimas. ¿Dónde está Curt? Ahí está, justo ahí. Gracias, señor, por su hospitalidad. (Aplausos). Gracias a todos los miembros del congreso que están aquí, quienes diariamente hacen una contribución muy importante para nuestra agenda de conservación. Y quiero agradecer a todos ustedes, que son bendecidos por vivir a la sombra de estas extraordinarias montañas, por el trabajo que están haciendo y han hecho para que este día sea una realidad.

Hace 150 años, el presidente Lincoln firmó una ley que cambió para siempre la forma en que conservamos nuestro patrimonio natural. Podría haber parecido una cosa extraña en aquél momento; había una guerra civil entre el Norte y el Sur y el destino de nuestra unión pendía de un hilo. El mismo Lincoln nunca había estado en California. Durante una buena parte de su vida, su estado natal de Illinois fue considerado parte del Oeste.

Sin embargo, las descripciones y dibujos e incluso algunas de las primeras fotografías del Valle de Yosemite habían logrado llegar al Este – los altos picos, las cascadas, las secuoyas gigantes. También las historias sobre el desarrollo invasivo que amenazaba la región. Así que el presidente Lincoln decidió proteger un lugar que nunca había visitado – para una nación a la que no tal vez no sería capaz de salvar y para un futuro que no viviría para ver. Y ese lugar está en el corazón de lo que hoy en día es el Parque Nacional de Yosemite.

Así que es apropiado que nos reunamos aquí en California, ya que este fue el estado que inspiró las acciones de Lincoln e hizo posible todo lo que siguió, incluyendo este momento. Hoy, uso mi autoridad ejecutiva para declarar a las montañas de San Gabriel como monumento nacional. (Aplausos).

Ahora, esto no habría sido posible sin el liderazgo de los representantes Grace Napolitano, en cuyo distrito nos encontramos, Judy Chu y Adam Schiff, de funcionarios locales, líderes de la comunidad y religiosos, grupos de jóvenes y muchos otros que han impulsado este esfuerzo. Puedo ver por qué están tan comprometidos con esta causa. Estos increíbles 346,000 acres de laderas escarpadas y cañones remotos son el hogar de una extraordinaria diversidad de vida silvestre. La rara carpita de arroyo nada en los frescos ríos mientras que el cóndor de California se eleva por encima del paisaje. Se puede ir de excursión entre el chaparral, en medio de las lilas silvestres y la caoba de montaña. Tal vez también pueda espantarse algunos raros insectos nativos. (Risas).

Pero no es sólo la belleza natural de las montañas de San Gabriel lo que las hace invaluables. En estas colinas se encuentran miles de años de historia, como el antiguo arte rupestre de los pueblos indígenas  – los primeros estadounidenses. Y así como esta región nos ilustra acerca de nuestro pasado, también nos ha ofrecido una ventana hacia el futuro. Fue aquí, en el Observatorio Monte Wilson donde Edwin P. Hubble demostró que el universo es cada vez más grande y es donde los astrónomos continúan explorando los misterios del espacio.

No puedo pensar en una mejor manera de honrar nuestro pasado y proteger nuestro futuro que  preservando las montañas de San Gabriel. (Aplausos). No sólo por su riqueza histórica, cultural y científica; no sólo por su belleza escénica que atrae a más de 3 millones de visitantes cada año – más que íconos como el Monte Rushmore y el parque nacional Gran Tetón; sino porque la historia de las montañas de San Gabriel es, en muchos sentidos, la historia de los Estados Unidos. Es la historia de los grupos que exploraron el gran oeste – de los indígenas  americanos y los misioneros españoles, de los conquistadores y ganaderos, de los comerciantes y terratenientes. Es la historia de los exploradores en busca de oro; de los pioneros en busca de una nueva vida.

Es una historia que continúa en la actualidad, con una de las más vibrantes y diversas comunidades de nuestra nación; en el patio trasero de la segunda ciudad más grande del país. Más de 15 millones de personas viven a menos de 90 minutos de las montañas de San Gabriel. Estas montañas ofrecen a los residentes aproximadamente el 30 por ciento de su agua y el 70 por ciento de sus espacios abiertos. Toda esta zona es un gran impulso a la economía local.

Como presidente, hoy he conservado más de 3 millones de acres de tierras públicas para las generaciones futuras. (Aplausos). Y no he terminado. (Aplausos).

Como dije en mi discurso del Estado de la Unión, estamos viendo nuevas oportunidades de conservación de tierras y aguas federales y voy a seguir haciéndolo, sobre todo donde las comunidades lo están exigiendo. Y eso es lo que hace que esta declaración en particular sea tan importante. La comunidad nos dijo que para muchas familias citadinas este es su único gran espacio al aire libre.  Demasiados niños del condado de Los Ángeles, especialmente los niños de color, carecen de acceso a parques donde puedan correr libremente y respirar aire puro, disfrutar de la naturaleza y aprender acerca de su propio entorno.

Y esa fue la experiencia de Brenda Kyle. Al crecer al pie de las montañas de San Gabriel, podía ver los picos desde su patio trasero. De adulta, los veía desde el centro de Los Ángeles, en la televisión por encima del Desfile de las Rosas y desde las gradas del estadio de los Dodgers. Por cierto, siento mucho lo que pasó en los playoffs. (Risas).

Cuando Brenda manejaba su auto, usaba estas montañas como su estrella polar – a sabiendas de que si las seguía, llegaría a casa. Sin embargo, ni una sola vez las exploró.

En la actualidad, Brenda es maestra de la escuela Eaton Canyon y dedica su tiempo a llevar a los jóvenes latinos a descubrir la naturaleza de las montañas de San Gabriel; para muchos de ellos, por primera vez en sus vidas. También, lleva a sus sobrinos hasta allá para jugar en el río y pararse bajo la cascada, observar nuevas especies de aves y aprender en el increíble salón de clase natural que los rodea. Brenda espera que un día ellos lleven a sus propias familias a las montañas de San Gabriel y digan: “Estamos muy agradecidos de que nuestro bosque sea un monumento nacional. Siempre supimos que es increíble”.

Y para Brenda y para toda la comunidad, esto es una cuestión de justicia social porque no es suficiente tener esta impresionante maravilla natural a la vista –  debes tener acceso a ella. En la actualidad, los sitios para acampar están abarrotados, los estacionamientos son muy pequeños y no se han asignado los suficientes recursos para administrar y mantener esta área como se merece. Así que la declaración de las montañas de San Gabriel como monumento nacional es sólo el primer paso hacia un esfuerzo más amplio para cambiar esta situación. Esto va a permitir que el Servicio Forestal, las comunidades locales y los filántropos trabajen juntos para mejorar el acceso y las oportunidades de disfrutar al aire libre para todos.

Y seguiremos trabajando con ustedes para asegurarnos de que todos los habitantes de esta diversa comunidad – no importa de dónde vengan o qué idioma hablen – puedan disfrutar de todo lo que este monumento ofrece.

La noción de un monumento nacional es interesante porque nos recuerda que Estados Unidos nos pertenece a todos – no sólo a algunos de nosotros. Mi compromiso con la conservación no significa resguardar bajo llave nuestros tesoros naturales, se trata de trabajar con las comunidades para abrir nuestra gloriosa herencia a todos – jóvenes y viejos, negros, blancos, latinos, asiáticos, indígenas americanos – para asegurarnos de que todos puedan disfrutar de estos increíbles regalos.

El Monumento Nacional de las Montañas de San Gabriel se unirá a un vasto paisaje de tesoros nacionales protegidos – una región natural que el escritor Wallace Stegner llamó alguna vez “parte de la geografía de la esperanza”. Tenemos la bendición de contar con los más bellos paisajes del mundo. Es nuestra responsabilidad ser buenos custodios de estos paisajes para las generaciones futuras.

Así que permítanme dar las gracias una vez más a todos ustedes, por haber hecho esto posible, por su continuo compromiso con la conservación de nuestro magnífico patrimonio natural y por garantizar que esta “geografía de la esperanza” sigua siendo un derecho de nacimiento de todos los estadounidenses – no sólo hoy, sino para las generaciones venideras.

Síga este enlace para mas informaciôn sobre el monumento nacional de San Gabriel National.