Skip to main content

Arzobispado de Guatemala presenta petición en contra de Estados Unidos y Guatemala por infectar con enfermedades venéreas a guatemaltecos vulnerables

In English

guatemala-std

Justicia atrasada para las víctimas de experimentos con enfermedades venéreas en Guatemala

Una petición a nombre de las víctimas de los experimentos realizados por Estados Unidos y Guatemala que infectaron con enfermedades venéreas a guatemaltecos vulnerables fue presentada el día de hoy en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala, representada por la Clínica Internacional de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de California-Irvine y The City Project con sede en Los Ángeles.

Información de contacto:

Robert García, The City Project (213) 977-1035

Hannah Robinson, consultora de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala (785) 312-4533

Catalina Sweetser, codirectora, Clínica Internacional de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de California-Irvine (646) 549-6817

Primero fue el silencio, luego una investigación y después la negación de la reparación. Ahora, más de 70 años después, puede obtenerse justicia a nivel internacional. El día de hoy, la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala presentó una petición ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en nombre de las víctimas de los experimentos científicos realizados por los gobiernos de los EE.UU. y Guatemala que infectaron a guatemaltecos vulnerables con sífilis, gonorrea y chancroide. Por lo menos 5,000 guatemaltecos fueron infectados intencionalmente y sólo una pequeña fracción recibió tratamiento mientras que los demás experimentaron sufrimiento, prácticamente sin motivo alguno. Aunque los experimentos fueron bien documentados, los resultados fueron prácticamente abandonados antes de que el equipo de investigación alcanzara su supuesto objetivo: el descubrimiento de la penicilina como tratamiento o profilaxis.

Los experimentos fueron motivados por el deseo del gobierno de acabar con las infecciones de transmisión sexual que asolaron a los soldados durante la Segunda Guerra Mundial.  El gobierno condujo  experimentos similares en la década de 1930 en zonas rurales de Alabama  con hombres afroamericanos con sífilis, conocidos como los experimentos de Tuskegee. Los experimentos se llevaron a cabo con un equipo de investigadores de los Servicios de Salud Pública de Estados Unidos. El Dr. John Cutler, quien dirigió los experimentos en Guatemala, también participó en los experimentos de Tuskegee. Otras similitudes entre los  experimentos de Tuskegee y Guatemala incluyen la falta de consentimiento de las personas que participaron en los experimentos, la falta de tratamiento de las víctimas infectadas y el engaño de las víctimas y el público. En Guatemala, los investigadores infectaron intencionalmente a las víctimas y generalmente las dejaron sin tratamiento o compensación por el resto de sus vidas. En Tuskegee, las casi 400 víctimas ya estaban infectadas pero las dejaron sin tratamiento durante cerca de 30 años, mientras que los investigadores del gobierno estadounidense observaban cómo progresaban sus infecciones. Con el tiempo, los Estados Unidos proporcionaron tratamiento e indemnización a las víctimas de Tuskegee, a sus familias y herederos, e incluso proporcionaron los recursos necesarios para localizar a las víctimas y pagar los honorarios de los abogados.

En Guatemala, los experimentos se llevaron a cabo a partir de la década de 1940 y continuaron hasta por lo menos la década de 1950 en algunos de los grupos más vulnerables en Guatemala: pacientes con problemas de salud mental, presos, soldados, prostitutas e incluso huérfanos. Aunque no existe documentación que indique que los huérfanos fueron infectados deliberadamente, los huérfanos ya infectados con sífilis sí recibieron tratamientos experimentales a cambio de suministros médicos para los orfanatos. El resto de los grupos  vulnerables fueron infectados a través de inyecciones y la aplicación tópica de material infectado, generalmente transmitiendo la infección al causar una abrasión en los genitales de las víctimas. Estos experimentos se llevaron a cabo sin el consentimiento de las víctimas y sin brindarles ningún tipo de compensación. En ocasiones, el equipo de investigadores les daba a las víctimas un paquete de cigarrillos posteriormente.

Los drásticos efectos de los experimentos han pasado de generación en generación, ya que la sífilis no tratada infecta también a los hijos. Los peticionarios en el caso ante la Comisión Interamericana son hijos y nietos de la población infectada que sufrieron defectos de nacimiento tales como ceguera, parálisis y muerte fetal. Las víctimas están presentando la petición junto con la Oficina de Derechos Humanos de la Arquidiócesis de Guatemala, una de las principales organizaciones no gubernamentales de derechos humanos en la ciudad de Guatemala.

Los peticionarios están siendo representados legalmente  por la Clínica Internacional de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de California-Irvine, dirigida por Paul Hoffman y Catherine Sweetser, abogados de derechos humanos internacionales. La petición ha sido presentada contra los EE.UU. y Guatemala ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con sede en Washington, D.C.,  argumentando violaciones a los derechos a la vida, la salud, la libertad contra la tortura y los crímenes de lesa humanidad incluidos tanto en la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre  como en la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Un punto a favor de los gobiernos tanto de los EE.UU. como de Guatemala, es que posteriormente se disculparon públicamente y realizaron informes sobre estos experimentos médicos faltos de ética. Siguiendo órdenes del presidente Barack Obama, EE.UU. estableció una comisión para investigar y dar a conocer los crímenes mediante la publicación de un informe en 2011 sobre los resultados titulado “Éticamente imposible: investigación sobre STD en Guatemala de 1946 a 1948”. Sin embargo, los intentos de los peticionarios de lograr que se responsabilizara  a los culpables en los tribunales civiles estadounidenses fueron infructuosos  – la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia decidió que era demasiado tarde para las víctimas, debido a que las autoridades responsables ya habían dejado sus cargos públicos. Jessenia Ovalle, una abogada en Guatemala que trabaja para la Oficina de Derechos Humanos de la Arquidiócesis de Guatemala, indica que objetivo final de la petición es “la verdad y la justicia para las familias de las víctimas de los experimentos en Guatemala a través de la  reparación integral y digna”. Otro caso a nivel federal está pendiente en Baltimore contra las entidades privadas que participaron, pero no contra dependencias gubernamentales.

La petición también argumenta la negación del derecho a la reparación del daño en casos de violaciones a los derechos humanos, ya que las víctimas nunca han sido indemnizadas. Citlalli Ochoa, estudiante de Derecho en la Facultad de Derecho de la Universidad de California  en Irvine, quien redactó la petición por parte de la Clínica de Derechos Humanos, afirma “Dado que los tribunales estadounidenses  han rechazado remediar el daño sufrido por las víctimas, es importante para nosotros encontrar vías internacionales para que los gobiernos asuman su responsabilidad. Mantener este asunto visible para el público dentro de un contexto legal es fundamental para garantizar que el gobierno se responsabilice y se prevenga que vuelvan a ocurrir eventos similares “.

Robert García, abogado de derechos civiles de The City Project / Proyecto del Pueblo, originario de Guatemala quien es coasesor en la petición, indica ” Infectar intencionalmente a tantos guatemaltecos sin su conocimiento o consentimiento y dejándolos sin tratamiento hasta el día de hoy es un crimen de lesa humanidad. Esto viola el derecho internacional y las leyes nacionales contra la violación y la agresión. Las disculpas no son suficientes. La verdad y la reconciliación requieren tratamiento, compensación y justicia restaurativa. Esto nunca puede volver a ocurrir a nadie en ningún otro lugar. ” The City Project / Proyecto del Pueblo tiene su sede en Los Ángeles, CA.

Recursos

Hay dos informes adicionales en español  que describen explícitamente las violaciones al derecho nacional e internacional y proporcionan antecedentes para el informe de la Comisión Presidencial de Guatemala.

  • El informe técnico Experimentos en seres humanos: el caso Guatemala en 1946-48 (Abril 2011), por la Comisión Técnica, Comisión Presidencial para el Esclarecimiento de los Experimentos en Humanos en Guatemala 1946-48. Haga clic aquí para ver la discusión amparada por las leyes nacionales e internacionales en el informe técnico en inglés. El informe técnico señala: “Teniendo en cuenta la legislación vigente en esa época, todos los delitos cometidos directa y responsablemente son castigados por la ley y su encubrimiento sugiere el conocimiento de la responsabilidad penal”. Página 96 .
  • Informe Investigación archivística sobre experimentos practicados en seres humanos en Guatemala, 1947-1948 (Mayo 2011) por el Archivo General de Centro América (AGCA), el Archivo Histórico de la Policía Nacional (AHPN) y la Dirección de los Archivos de la Paz (DAP) de la Secretaría de la Paz. Haga clic aquí para leer la discusión bajo las leyes nacionales e internacionales en el informe en inglés. El informe archivístico concluye: “Es evidente que las personas responsables de estos experimentos se aprovecharon de las condiciones y la vulnerabilidad de estos grupos para llevar a cabo estas prácticas que fueron un crimen contra la humanidad y una clara violación del Código de Nuremberg”. Página 165.

Estos dos informes no están disponibles en inglés, a excepción de los extractos traducidos en el presente texto. La Comisión Presidencial de Estados Unidos sobe Bioética debe publicar estos informes en inglés para garantizar la justicia para los guatemaltecos mediante la inclusión de las perspectivas de Guatemala en relación a las atrocidades de los experimentos con ETS.

7536652334_08df0cdf98_z

“Migration of the Golden People” CARECEN 2002 © Judy Baca, cortesía de SPARC www.sparcmurals.org

Siga este enlace para leer el comunicado de prensa.

Traducción por Alianza Fronteriza de Filantropía/ Translation by Border Philanthropy Partnership